Tuesday, September 24, 2013

Claves para el Éxito - Parte I

Claves para el éxito – Parte I

El deseo de éxito es algo intrínseco al ser humano. El gran sicólogo norteamericano Abraham Maslow, en su famosa “Pirámide de las necesidades”, revela la suplencia de estas necesidades como parte del éxito, extendiendo su alcance hasta la autorrealización del ser humano, lo que podríamos llamar, la cristalización del éxito ambicionado. Pero, el éxito no es solo una necesidad o un deseo, es un derecho de todo hombre y toda mujer que están conscientes de su origen, un origen Divino; se procede de un Ser Creador exitoso quien todo lo ha hecho perfecto. Así las cosas, la aspiración al éxito deberá ser constante y su logro requiere de algunas acciones que denomino, claves para el éxito. En este artículo menciono solo algunas. Sin duda, el lector tendrá en mente muchas otras, que aunadas a las que exponemos y, puestas en práctica, nos ayudarán a ser, lo que merecemos, personas exitosas.

Esté consciente de su potencial

Si no nos valoramos a nosotros mismos, nadie lo hará por nosotros. Para triunfar en cualquier cosa en la vida, es necesario que estemos conscientes de nuestro potencial para ello y de que tenemos la capacidad para alcanzar todas nuestras metas, por difíciles que éstas parezcan.

Estar consciente de nuestro potencial significa conocer cuáles son las habilidades que Dios ha puesto a nuestra disposición, cuáles son esos talentos y en qué proporción nos han sido deparados. Debemos recordar que hemos sido puestos en esta tierra con diferentes talentos. Así lo describe la biblia, cuando compara los talentos o dones con los miembros del cuerpo humano, no todos los miembros son pies, ni todos, manos, sin embargo, no por eso dejan de pertenecer al cuerpo y tener funciones específicas que otros miembros no podrían realizar. Esto nos lleva, entonces, a estar conscientes de dos aspectos básicos: quiénes somos y cuál es nuestra tarea en la tierra, y una vez conscientes de esto, desarrollar y aplicar nuestras habilidades para lograr las metas que nos conduzcan al éxito, éxito que, finalmente, será el éxito de todo el cuerpo: su familia, su equipo de trabajo, la sociedad en general. Para concluir con este apartado, es necesario recalcar que no debemos nunca olvidar que todos tenemos dones que Dios nos ha dado y que, pasarlos por alto significa, menospreciar la Gracia del Creador. No sin razón leemos en la biblia: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad y dio dones a los hombres." (La Biblia: Efesios, capítulo 4, verso 7).

Nunca mire hacia atrás

A pesar de que este artículo no tiene la intención de exponer teología, no puedo pasar por alto dos cosas importantes: que todo el Universo está íntimamente relacionado con Dios (no importa como lo llamen algunos, o que algunos crean que tiene nombre y otros no) y en segundo término que existe un libro con un gran contenido de sabiduría, en el que podemos encontrar muchas referencias para el logro del éxito de nuestra vida. Hechas estas aclaraciones, me siento en libertad de mencionar algunas anécdotas bíblicas, metafóricas o reales, cuyo contenido es relevante: “Acordaos de la mujer de Lot”. De acuerdo con el pasaje aludido, el mirar hacia atrás no le permitió a la mujer de Lot, alcanzar el éxito, quedando petrificada. Otra sentencia bíblica reza: “Ve, mira la hormiga, perezoso, observa sus caminos, y sé sabio”. Creo que casi todos hemos visto estos diminutos insectos en sus tareas, siempre hacia adelante para en el invierno tener alimento suficiente en su nido.

Todos, indefectiblemente, tenemos errores y aparentes fracasos que van quedando atrás. Sentarse a llorar, o volver atrás, significa un fracaso seguro. La lección es, ve hacia adelante, como los corredores que compiten, y venciendo obstáculos, siempre van hacia adelante, a la meta propuesta, procurando alcanzar el premio. Aprendamos las lecciones del pasado, pero no regresemos a ellas, lo bueno, debemos superarlo y “lo malo” (así, entre comillas), debemos desecharlo. También es una sentencia bíblica que dicta: “Examinado todo y retened lo bueno”.

Atrévase a soñar

Sin sueños y aspiraciones no hay éxito. El soñar, es como un motor que nos mueve a alcanzar, eso que soñamos y lo que soñamos es lo que queremos. Sueñe, piense continuamente que quiere de la vida, pero para lograr esos sueños, piense también, que está dispuesto a dar de su vida. Pensar en grande, es soñar en grande. Los sueños no son más que esos pensamientos y, entre más imposible parezca la realización de nuestros pensamientos, significa que más en grande estamos soñando.

Lo espero en las “próximas claves del éxito”

Acompañándolos, en el camino del Éxito

Félix Miranda Quesada
Administrador de Empresas
Contador Público Autorizado

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