Friday, March 23, 2012

Una nueva dimensión y un nuevo direccionamiento en la Gestión Educativa

Serie: La Educación en Costa Rica - Parte I

Por:
Félix Miranda Quesada (*)

Algunos la llaman deserción, otros la llaman exclusión, el fenómeno es el mismo. Se trata del abandono de las aulas (salones de clase) por parte de los estudiantes. Su crecimiento acelerado en nuestro país, ha despertado la preocupación no solo de las autoridades nacionales de educación, sino también de organismos internacionales como el Banco Mundial, La Organización Internacional del Trabajo, La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, amén de otros organismos menos sobresalientes en el plano político, pero igualmente identificados con la problemática del deterioro y el rezago en la educación, principalmente en los países en vías de desarrollo.

La preocupación mostrada, tanto a nivel nacional como internacional tiene, entre otras razones, una directamente relacionada con el desarrollo social, económico y cultural de las naciones y de sus ciudadanos. Es así como, según el enfoque del Banco Mundial, el énfasis de las políticas de los países en o con escaso desarrollo debe ponerse en lograr el mejoramiento del acceso a los programas de protección social e inversiones en capital humano, porque entienden que de ello depende la posibilidad de romper el círculo de la pobreza. En ese sentido, la educación es tomada como herramienta de constitución de ese capital humano.

Ante tal panorama, la preocupación de tales organismos es que, la situación tome tales dimensiones que se torne irreversible, aún con un empuje tardío a la educación, ya que la exclusión significa que ni siquiera el acceso a ella está garantizado y, en consecuencia, “no se podrán recibir y desarrollar los beneficios que la educación traería a los hogares y a los niños pobres en relación con su futuro.” Es por ello que de acuerdo con el Banco Mundial, según lo ha manifestado la Organización de Estados Iberoamericanos, “…la protección social deberá acompañar, los intentos de mejora en el acceso y la calidad educativa en pro de la equidad.

Qué hacer

La descripción anterior, tal vez con un sentido macro, evidencia la necesidad de un replanteamiento integral de la Educación en Costa Rica, en el cual la participación de diversos actores será fundamental; pero más importante aún será, la participación de los actores directamente involucrados en la educación de la niñez y la juventud costarricense. Actores que, en muchas ocasiones, permanecen pasivos ante los acontecimientos y los cambios vertiginosos que ocurren día a día en esta Aldea Global, llamada a veces “el mundo”, mientras otros actores con intereses políticos y económicos, generalmente personales o para “una clase” actúan irracionalmente y sin el conocimiento de la situación real de nuestra educación.

Se plantea la necesidad de una formación para los administradores de la educación, en un nuevo contexto de tipo social. Un Administrador Educativo que entienda la particularidad de la sociedad en que vive, la comunidad en que trabaja y la institución que administra y que, además, tenga la capacidad de transmitir al resto del equipo de trabajo un mensaje de sensibilización, como un reto de gestión, para que, en conjunto se pueda dar respuesta a las exigencias particulares del contexto social de sus estudiantes.

(*)
Contador Público Autorizado
Máster en Educación
50688196080
fmiranda@felixmiranda.com

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